Nuestra Comunidad Educativa tiene como marco referencial el carisma de las Siervas de San José, recogida en la Propuesta Educativa Institucional (PEI).
Pretende la educación integral de los alumnos/as potenciando actitudes positivas ante el trabajo, cultivando la fe y ayudando a crecer en el amor. Favorece un clima educativo que humaniza la vida y forma personas que esperan, creen y colaboran en la construcción de un mundo más humano y solidario.
Está orientada a “aprender a ser” y se relaciona con la inteligencia existencial o transcendente (Howard Gardner)
Plantea caminos para la felicidad, para vivir en profundidad y se relaciona con el valor de la transcendencia. Capacita para la admiración, la interioridad y el misterio.
Integrado en la Iglesia Local, comparte activamente su misión Evangelizadora.
Avanzamos hacia una sociedad nueva, dinámica y plural, diversa y multicultural, que busca la verdad el bien y la fraternidad,
Miramos a la persona, libre, solidaria, responsable, en búsqueda de la transcendencia de modo que le capacite para comprometerse con los valores de justicia y solidaridad.
Tenemos como referentes a los FUNDARORES, Bonifacia y Francisco Butiñá, ejemplos de vida en el hacer cotidiano en clima de Taller, a ejemplo de Jesús, María y José.
A partir del Plan Marco de Pastoral (PMP) que ilumina nuestras acciones educativo pastorales, trazamos el Plan Pastoral para cada curso.
Lema pastoral 2026-2027:
REINICIA

Este curso, desde los colegios de las Siervas de San José, nos dejamos acompañar por una palabra sencilla, pero llena de significado: REINICIA.
Vivimos rodeados de prisas, pantallas, obligaciones y estímulos que muchas veces nos hacen avanzar en «modo automático». Por eso, REINICIA nos invita a detenernos, volver al corazón y recuperar aquello que da sentido a nuestra vida.
Reiniciar no significa borrar nuestra historia, sino reconocer lo que necesitamos cambiar, abrirnos a nuevas oportunidades y confiar en que siempre podemos volver a empezar.
Como nos recuerda el Evangelio:
«Mira, hago nuevas todas las cosas» (Ap 21,5).
Queremos vivir este curso desde la esperanza, descubriendo a Dios en lo cotidiano y recordando que, allí donde estemos, siempre hay un camino nuevo por recorrer.

